El Manifiesto Ágil – Colaboración con el Cliente

children and marriageCuando pienso en “colaborar con el cliente” me vienen a la mente la relación matrimonial. Quizá porque relaciones entre personas y grupos siempre tienen elementos comunes, y la relación proveedor-cliente no es la excepción. Así que vamos a tomar algunos problemas comunes en toda relación y veremos si podemos aplicarlos a las organizaciones, y dar algunas ideas de como resolverlos y mejorar nuestra relación proveedor-cliente.

Colaboración con el cliente“, cuando menciono esto algunos de mis colaboradores tienden pensar que estoy chalado, o les suena al equivalente de “durmiendo con el enemigo”. Encontraremos muy pocas relaciones proveedor-cliente verdaderamente buenas y exitosas, sin embargo no debemos renunciar a la idea de que la relación con nuestro cliente sea una relación exitosa.

“Matrimonio: así llamo yo la voluntad de dos de crear uno que sea más que quienes lo crearon. Respeto recíproco llamo yo al matrimonio, entre quienes desean eso” – Friedrich Nietzsche, Así habló Zaratustra

Niezche describe el matrimonio como la unión de dos que tienen la meta común de crear algo mayor, en español el termino para esta idea es “sinergia”. Las relaciones de colaboración entre individuos y organizaciones debe tener por objeto conseguir esa sinergia. Y como a todos nos toca actuar en ambos papeles (el de cliente y el de proveedor) es mejor si logramos que nuestras relaciones en ambos roles sean exitosas. Vayamos ahora a los problemas más comunes.

Perdida de interés

healthy relationshipComo proveedores, tendemos a “salir de sintonía” con nuestro cliente. Atrás quedan los tiempo en que pretendíamos a nuestro cliente y eramos con el “todo atención”. Al igual que con la pareja, dejamos de estar al pendiente de lo que necesita y de demostrar nuestro interés autentico en las cosas que le importan. Ya no les llamamos, no les preguntamos sobre la satisfacción con los servicios y productos, no les enviamos regalitos en su aniversario de fundación o cumpleaños de contactos clave, ni le preguntamos que nuevos intereses tiene.

Si estás casad@ sabrás que las cosas no son siempre “color de rosa”, pero es siempre buena idea recordar los días de noviazgo (con tu pareja o tu cliente) y procurar encontrar las cosas que harías diferente y otras que quizá deberías volver a hacer. A esto se le suele llama retrospectiva, en el mundo de los negocios le han llamado Gestión de Relaciones con el Cliente o CRM (Customer Relationship Management).

Comunicación Negativa

DiscusiónLa comunicación es un factor fundamental en cualquier relación. Y no me refiero a los saludos y respuestas casi mecánicos de todos los días “¡buenos días! ¿cómo te va?, ¡bien!”. Si nuestros métodos de comunicación son negativos, podemos llegar a tener problemas importantes. Veamos algunos ejemplos de comunicación negativa, que debemos evitar y re-aprender para convertirlos en positivos.

  • La comunicación de un problema en párrafos largos, vagos o muy emocionales. Debemos intentar ser claros con las cosas que nos molestan el uno del otro, y tratar de expresarlas de forma clara, corta y simple.
  • Las quejas cruzadas. Cuando convertimos la comunicación en un duelo de quejas, en lugar de escuchar al otro mientras trata de exponernos una queja, perdemos lo que pudiera ser una comunicación constructiva y de crecimiento para la relación.
  • Criticar constantemente al otro no es nada constructivo, aún cuando se piense que son críticas constructivas. Sobre todo si tenemos en cuenta la forma en que decimos las cosas.
  • Exageraciones. ¿A quien no le ha tocado escuchar un “tu siempre” o “tu nuca”? Quien me diga que su cliente o su pareja nuca ha hablado en términos exagerados o absolutos, considérese dichoso.
  • Lectura Mental Negativa. Solemos asumir que somos capaces de leer la mente del otro y le acusamos de motivos subyacentes equivocados. Ya sea el proveedor, la esposa o el esposo, siempre tenemos en mente que lo que esta haciendo o diciendo “lo hace para molestar” o “para ver que ventaja puede obtener”. Si tenemos que asumir algo, resultara mejor si asumimos que sus motivaciones son positivas o al menos validas.
  • Culpar al otro, aun sabiendo que en cualquier situación es bastante improbable que la responsabilidad sea solo de una de las dos partes.
  • Orientarse hacia el problema en lugar de dar paso a buscarle una solución positiva.
  • Irnos “por las ramas” utilizando comentarios irrelevantes, en lugar de mantenernos enfocados en el punto de nuestra conversación hasta que alcancemos un acuerdo.

Demás esta decir que casi todos estos problemas ocurren en nuestras comunicaciones de pareja y proveedor-cliente también. Cosas como los correos testamentales sin objetivo claro, el típico clamor “es que mi cliente es muy malo”, el cliente que siempre tiene la culpa de los problemas, y el pensar que nuestro cliente nos quiere sangrar. Ya sabrán que del lado del cliente nos aplican lo mismo a los proveedores. Hasta acá, el que nunca ha hecho o percibido nada parecido de su pareja o cliente, ya puede dejar de leer este artículo porque no le esta siendo de utilidad alguna.

El deseo de cambiar al otro

Ya se trate de personas u organizaciones, cada cual tiene sus hábitos, costumbres, forma de ser y de hacer las cosas, que probablemente no coinciden con las nuestras. Es ahí cuando aparece la tentación de querer cambiar al otro. Esas “pequeñeces” son asuntos que se deben resolver de inmediato.

Ya sea que llegue tarde a una cena, no baje la tapa del baño, se atrase con la entrega de un producto o bien de unos términos de referencia o se pierda la documentación de remisiones, utilice demasiado papel o te envía papelería excesiva. No podemos forzar al otro, ni pretender que se transforme en un clon nuestro. Lo ideal es conversar y encontrar soluciones que permitan a ambas partes sentirse satisfechos.

No olviden ‘armarse de paciencia’ para que se cumplan los acuerdos, que más de una vez tendrán que ser renovados con ideas distintas hasta encontrar la mejor.

Gastar de más

“No se trata de ganar más, sino administrar mejor el dinero”

Los problemas económicos son unas de las principales causas de problemas y ruptura de relaciones. Es algo a lo que hay que prestar especial atención tanto si nos va bien, como si estamos pasando por épocas difíciles.

Dependiendo de la cultura, del entorno y otros factores compartir esta información es difícil tanto para parejas como para proveedores y clientes, esto es algo que requiere de mucho esfuerzo porque hay que romper con muchas concepciones y además tener también mucha confianza en el otro.

Lo que hace el uno, afecta al otro. Tanto si se te paso la mano y no alcanzaste a pagar la luz por que te compraste un televisor nuevo o bien si vas ha incumplir el pago a tu proveedor o subirle el precio a los clientes porque te saliste del presupuesto. Necesitas mejorar la forma en que tomas tus decisiones y como manejas tu presupuesto.

Mala administración del tiempo

Office Clocks Showing Different TimesEsto es uno de los problemas más frecuentes. Se deben acordar momentos y horarios para reunirse y compartir tiempo, en la pareja estos acuerdos suelen se más tácitos que explícitos.

Ya sea que apartes un tiempo para conversar con tu pareja, o acuerdes reuniones periódicas con tus clientes, intenta evitar en esos encuentros los temas de trabajo y responsabilidades, y den lugar a detalles cotidianos, planes, temores y gustos. La intención de esto es cultivar la amistad.

La infidelidad

Cuando se decide tener una vida en pareja se llega al acuerdo de lealtad y exclusividad. Al romperse este compromiso surge la infidelidad.

Contrario a lo que la mayoría piensa que este fenómeno no se produce solo cuando la relación se ha deteriorado. En general las causas pueden ir desde problemas graves hasta trivialidades. Ya sea que tu pareja esta o haya estado saliendo con otra persona, o simplemente tu cliente ha estado probando los servicios de otros proveedores o productos.

Independientemente de la causa, lo importante es tomar la decisión de seguir adelante juntos o bien separarse. Si continúan unidos es indispensable trabajar el área del perdón y reconstruir la confianza. La decisión de disolver la relación debe analizarse bien y no considerarla solo porque aparente ser el camino más fácil, o por conveniencia.

Se que en los negocios la poligamia suele ser la norma, porque multiples clientes trabajan con multiples proveedores y viceversa. Encontrar relaciones de exclusividad suele ser menos usual. Pero no debemos desestimar el valor de esto, como proveedor la “fidelización del cliente” es una de los grandes metas de una estrategia de negocios.

Responsabilidades compartidas

Este tema es fuente de desacuerdos porque una parte puede creer que la otra no hace suficiente. Las responsabilidades y tareas son algo compartido.

Debe prevalecer la comunicación y la disposición de llegar a una convivencia de forma igualitaria y justa. Lo cual no significa que ambos sean responsables de las mismas cosas, además de que no tienen las mismas capacidades y tiempo disponibles.

Ya se trate de tu pareja o tu cliente, de forma conjunta deberán alcanzar esa cooperación mutua, necesaria para que las cosas marchen bien en el día a día.

No siempre vamos a ganar

bandera blancaEn los conflictos no se trata de callar o tener la razón. Desde el principio de la relación se deben establecer regalas y acuerdos sobre cómo discutir.

En general, sea tu pareja o tu cliente, no se trata de que calles mientras el otro habla, vocifera u ofende. Se debe establecer los términos de la comunicación, ha veces toca defender estos reglas de comunicación regularmente. Ambas partes deben poder solucionar sus conflictos conservando su dignidad y de forma respetuosa el uno para con el otro.

Durante estos períodos de crisis debe prevalecer la madurez y la disposición de buscar soluciones para fortalecer la relación. Si se ignoran los conflictos, poco a poco el vínculo se deteriorará.

Una aplicación muy práctica de la idea de “Ganar – Ganar” es el Equilibrio de Nash y resolución de conflictos. Pero no siempre las conflictos llegan a soluciones que satisfacen a ambos, y no siempre se han seguido las reglas de comunicación. Habrá ocasiones en que tendrás que ceder. Esto no es algo que debes tomar como una derrota, sino retomar los puntos de vista y analizar las cosas para afrontar mejor conflictos futuros.

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